Dispositivos
Captación de energía solar

Conjunto de captadores de energía solar                                                                                                                                                                                                               Energía hecha en casa: Un sistema combinado de aerogenerador y placas solares.  
¿Quién no ha soñado con poder producir la energía que necesita sin depender del suministro general? El cambio climático ha puesto el acento estos años en la necesidad de cambiar el modelo energético hacia las energías renovables. Los gobiernos deben estar tomando nota, pero también se pueden dar pequeños pasos a escala del consumidor.

"El futuro del ahorro energético es que cada vivienda se autoabastezca y que tenga su placa solar y su aerogenerador". Así lo cree Fernando Caballero, ingeniero industrial y miembro del departamento técnico de la Asociación de Empresas de Energías Renovables de Las Palmas (Aserpa), integrada en la Federación Provincial de la Pequeña y Mediana Empresa del Metal y Nuevas Tecnologías de Las Palmas (Femepa). Pero, ¿hasta qué punto el ciudadano de a pie puede producir su propia energía limpia? ¿Es descabellada la idea del autoabastecimiento?. Por el momento, la posibilidad de que una vivienda urbana se nutra de la energía que produce es poco probable en Canarias. Las trabas burocráticas son tediosas en muchos casos y la demanda habitual de energía de una vivienda base no podría ser satisfecha con la tecnología actual, sin complementarla con la red general. Una familia contrata, normalmente, una potencia mínima de unos 3.500 vatios de media al mes, porque el consumidor del primer mundo está acostumbrado a un gasto energético importante.

Los sistemas de autoabastecimiento de energías limpias no soportan aún la demanda de potencia a la que está acostumbrado el usuario medio. "Con un sistema combinado de un miniaerogenerador y una pequeña placa solar térmica no daría para tener encendidos al mismo tiempo las luces de la casa, la nevera, el horno, la televisión, el secador, el agua caliente...". A esto se une que la energía solar y la eólica son variables, ya que, lógicamente, dependen de los fenómenos naturales que las alimentan. "Es cierto que se puede almacenar la energía en baterías, o el calor en depósitos de agua, pero por el momento eso es bastante costoso".

En este punto habría que establecer las diferencias entre los paneles solares términos y los fotovoltaicos. La solar térmica está destinada al abastecimiento de agua caliente sanitaria (ACS) y en espacios colectivos como hoteles, etc, al calentamiento de piscinas e, incluso, para el aire acondicionado. Este sistema ya es más utilizado en viviendas particulares que la energía fotovoltaica, Pero empieza a complementarse con la energía eólica y la fotosolar para completar el autoabastecimiento, con un coste total que puede no sobrepasar los 8.000.- euros.