Tacnología y Salud
Lesiones provocadas por los tacones

Para presumir hay que sufrir. Ese es el dicho más popular entre las mujeres y se escucha desde hace siglos, si bien no literalmente, sabemos que desde siempre las mujeres han sustituido bienestar por imagen, llevando pesadas estructuras metálicas para realzar la forma de sus vestidos o los apretados corsés que daban el aspecto de la conocida ‘cintura de avispa’ y realzaban el busto femenino a costa de respirar con dificultad.

Por suerte, esos artilugios pasaron de moda hace ya mucho tiempo, pero hay una prenda que jamás pasará de moda: los tacones. Glamurosos y esbeltos hacen parecer a las mujeres más altas, más elegantes, sofisticadas y a la moda pero pagando un precio, y es que, además de terminar en numerosas ocasiones descalzas o cambiando los tacones por unos zapatos planos, los zapatos de tacón hacen que las mujeres padezcan hasta cuatro veces más problemas en los pies que los hombres. Y no solo sufren los pies, también la espalda y las rodillas, pues los tacones altos hacen que se desplace hacia delante el peso corporal, así como los puntos de apoyo naturales del cuerpo, obligando a corregir la postura para compensar el desequilibrio que se produce, provocando molestias en todas las articulaciones, desde los tobillos hasta las cervicales.

Estas son algunas de las lesiones que se pueden producir:

  • Sesamoiditis: Los sesamoideos son dos huesos pequeños y redondos que se encuentran bajo el metatarsiano del dedo gordo. Una tensión excesiva puede provocar su inflamación e incluso su fractura.
  • Dedos en martillo: Se produce un encorvamiento de los dedos hacia arriba, especialmente de los dedos pequeños. Es frecuente la aparición de callos en la protuberancia originada, además del dolor sufrido.
  • Neuroma de Morton: Un exceso de presión provocado por un tacón muy alto, comprime los nervios plantares, provoca inflamación, fibrosis y disminución del riesgo sanguíneo que se traduce en hormigueo y ardor que va aumentando al caminar. Este neuroma aparece sobre todo en los dedos tercero y cuarto. Los zapatos de punta estrechos también pueden provocar la aparición de esta lesión.
  • ‘Hallux valgus’: La misma presión que produce el neuroma es que hace que aparezca esta lesión en la cual el dedo gordo se desvía hacia dentro, alterándose la articulación y apareciendo una protuberancia, que se trata de la cabeza del primer metatarsiano, comúnmente conocida como ‘juanete’.
  • Inflamación del tendón de Aquiles: Los tacones hacen que se altere la tensión del tendón de Aquiles ya que la postura que se adopta con ellos hace que se acorte el tendón. Pero tampoco sirve alternar zapatos altos y bajos ya que se puede producir una tendinitis que puede acabar en un desgarro o rotura.
  • Inestabilidad del tobillo: El uso de los tacones, especialmente si no se tiene práctica, puede desembocar en esguinces o microfisuras en el tobillo, ya que no se trata de un calzado estable, y su inestabilidad se transmite a esta compleja articulación.
  • Artrosis de rodilla: Según los expertos se produce un aumento de la tensión en las superficies articulares de la rodilla que puede provocar un desgaste de los cartílagos y del hueso. Este trastorno es dos veces más frecuente en mujeres que en hombres.